Esta semana, en el Auditorio del Centro de Estudios Árabes Eugenio Chahuán de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, se realizó la presentación del libro “Traspasar Fronteras: Experiencias y Prácticas de Lectura y Escritura”, obra de la Investigadora Principal del proyecto, Dra. Margarita Calderón.
El encuentro contó con la participación de las académicas María Graciela Veas y Ainhoa Vásquez Mejías, quienes estuvieron a cargo de comentar y analizar la publicación, destacando su aporte a las discusiones contemporáneas sobre prácticas lectoras y escritoras desde perspectivas críticas y situadas.
Durante la actividad, la autora Dra. Margarita Calderón subrayó el propósito central de la obra, señalando:
“Este libro invita a traspasar las fronteras de lo que entendemos por leer y escribir; es una invitación a mirar lo que hacemos con la lectura y la escritura”.
El libro forma parte de los resultados del Proyecto Anillo ATE 220025 “Despatriarcar y descolonizar desde el sur de Chile” (GIFID), iniciativa que se encuentra en proceso de cierre tras tres exitosos años de investigación dedicados a repensar prácticas y saberes desde una perspectiva situada.
La presentación reunió a investigadoras, estudiantes y público interesado en las transformaciones que atraviesan los estudios sobre lectura, escritura y sus implicancias culturales y sociales, marcando un hito relevante en la difusión de los avances del proyecto.
Opinión
En ese contexto, Catalina Arenas Marconi, de Pedagogía en Educación Básica con Mención expresó:
“Como estudiante de pedagogía en educación básica, creo que el libro “Traspasar fronteras” es una oportunidad fundamental en la formación de futuras y futuros docentes, porque permite comprender la lectoescritura como una práctica sociocultural en la que existen múltiples literacidades que se desarrollan dentro y fuera de la escuela. En el libro, la autora destaca algo esencial que es el capital lingüístico y las relaciones de poder que atraviesan el lenguaje, mostrando cómo este puede reproducir desigualdades, especialmente en aquellos estudiantes con menos acceso a entornos letrados. Además, aborda las prácticas vernáculas, aquellas que surgen fuera de lo formal y que suelen ser poco valoradas por las escuelas, quienes se remontan a la educación tradicional de los procesos de lectura y escritura”.
En relación a esto último, la profesora en formación agregó: “En mis prácticas he observado que los estudiantes siempre llegan con intereses, experiencias y modos propios de relacionarse con la cultura escrita, desde lo que hacen en sus hogares y juegos hasta sus interacciones digitales, como en plataformas tipo Roblox o Minecraft, donde la escritura cumple un propósito comunicativo real. En este sentido, el enfoque que propone la autora me ayuda a reconocer y valorar esas literacidades, permitiéndome pensar en diseñar actividades más contextualizadas y con propósito, que conecten la escuela con su realidad cotidiana. A su vez, el libro también refuerza la importancia de la agencia docente para integrar estas prácticas y “traspasar fronteras”, llevando saberes del hogar, del patio o de otros espacios no formales hacia el aula; contrastando con algunas prácticas que he presenciado donde muchas actividades de lectura y escritura se reducen a la transcripción mecánica, sin un propósito significativo para los y las estudiantes”, puntualizó.
Dinámica de la presentación
La presentación concluyó con un espacio de diálogo en el que el público realizó preguntas y compartió comentarios. Como parte de la dinámica final, se sortearon algunos libros a través de una ronda de preguntas formuladas por la profesora Margarita, quien invitó a reflexionar, entre otras cosas, sobre el significado de “traspasar fronteras” y su relación con la justicia educativa.










