En el marco del Proyecto ATE 220025 “Despatriarcar y Descolonizar desde el sur de Chile” (GIFID), las investigadoras Margarita Calderón y Ainhoa Vásquez, desarrollaron una serie de actividades pedagógicas orientadas a fortalecer las habilidades de argumentación y reflexión crítica de estudiantes de enseñanza media, provenientes de contextos socioculturales complejos, utilizando productos culturales masivos como punto de partida para el análisis y la discusión.
El objetivo central de esta iniciativa es que las y los estudiantes reflexionen críticamente sobre temáticas vinculadas al género y la narcocultura, mientras desarrollan competencias comunicativas y expresivas. Las sesiones, organizadas en dos bloques temáticos abordaban, en primer lugar el género a través de construcciones, estereotipos y relaciones y, en segundo lugar, la narcocultura y el consumo de drogas.
Hasta la fecha, la experiencia se ha desarrollado en tres establecimientos de la Región Metropolitana, ubicados en Puente Alto, Cerro Navia y Ñuñoa, todos con cursos de primer año medio. Si bien la duración de las sesiones varió entre los colegios, en todos los casos se abordaron las mismas problemáticas desde una mirada crítica y situada.
Sobre estas primeras experiencias, Investigadora Principal del Proyecto GIFID, Dra. Margarita Calderón, enfatizó la relevancia del enfoque pedagógico del proyecto:
“El trabajo que estamos realizando busca generar espacios de diálogo crítico en torno al género y la narcocultura, utilizando productos culturales vinculados a la narcocultura por ejemplo «narcoficciones» como herramienta pedagógica para que estudiantes de enseñanza media reflexionen sobre sus propias identidades y experiencias desde una perspectiva situada e interseccional. La experiencia en los colegios ha sido muy importante para probar los materiales pedagógicos en contextos reales, y la recepción de los estudiantes ha sido excelente”.
De acuerdo con el equipo investigador, el uso de materiales pertinentes a los contextos juveniles ha permitido abrir debates significativos en el aula, fortaleciendo el pensamiento crítico y la expresión argumentativa de las y los estudiantes frente a los discursos y estereotipos presentes en la sociedad actual.
Por su parte, la Investigadora Posdoctoral, Dra Ainhoa Vásquez, valoró la sensibilidad social y el compromiso del estudiantado con su entorno:
“Vi jóvenes críticos que se involucran en el contexto que habitan, que no hacen lecturas lineales o maniqueas de la realidad y que no creen todo lo que ven o escuchan en la televisión. Al principio les cuesta poner en palabras lo que piensan y se frustran porque no se sienten comprendidos, pero al finalizar la actividad adquieren más seguridad y se escuchan mucho más entre ellos. Por eso es tan importante reforzar las habilidades de argumentación”.






